Me sumergí en tu mirada, fría y seductora. Parecían no tener fin esas profundidades, parecía poder seguir adentrándome indefinidamente, sin saber exactamente cuanto tiempo llevaba ahí deslizándome lenta e infinitamente.
El infinito concentrado en aquellas dos convexidades que me atraían sin saber bien porqué.
Mi mente se detenía, mi cuerpo se desprendía de mi.. era como sentirme caer ligera como una pluma adentrándome en un mundo misterioso y desconocido para mi, que ejercía una fuerza de atracción a la que me abandonaba por completo hallándo una paz inexplicable.
Todo mi ser lívano, despreocupado, la mente completamente en blanco, un blanco lienzo sobre el que se dibujaban mis movimientos que entrecortaban los haces de luz que desprendían esos poderosos ojos por los que viajaba a tu interior.
Era extraño, porque a medida que avanzaba era como si fuese el propio reflejo de mi alma, como si todo fuese un espejismo , una mera ilusión que me conducía a mi propio Yo.
Era perfecto.
No se me ocurrió pensar que fuesen espejos, que la cristalina claridad de tus ojos pudiesen mostrarme quien realmente era yo.. y ahora que los perdí me perdí en ellos, me quedé congelada en alguna parte entre tu mirada y mi alma, inmóvil y sin saber quién soy y donde estoy.
Me busco en otras miradas, te busco al rededor del mundo..pero nadie sostiene la mirada con tanta firmeza.. y cuando consigo encontrar una lo suficientemente fuerte para sostenerse durante unos segundos.. no es sincera, no es profunda, no es vacía y llena.. no es tú, no estoy yo.
El infinito concentrado en aquellas dos convexidades que me atraían sin saber bien porqué.
Mi mente se detenía, mi cuerpo se desprendía de mi.. era como sentirme caer ligera como una pluma adentrándome en un mundo misterioso y desconocido para mi, que ejercía una fuerza de atracción a la que me abandonaba por completo hallándo una paz inexplicable.
Todo mi ser lívano, despreocupado, la mente completamente en blanco, un blanco lienzo sobre el que se dibujaban mis movimientos que entrecortaban los haces de luz que desprendían esos poderosos ojos por los que viajaba a tu interior.
Era extraño, porque a medida que avanzaba era como si fuese el propio reflejo de mi alma, como si todo fuese un espejismo , una mera ilusión que me conducía a mi propio Yo.
Era perfecto.
No se me ocurrió pensar que fuesen espejos, que la cristalina claridad de tus ojos pudiesen mostrarme quien realmente era yo.. y ahora que los perdí me perdí en ellos, me quedé congelada en alguna parte entre tu mirada y mi alma, inmóvil y sin saber quién soy y donde estoy.
Me busco en otras miradas, te busco al rededor del mundo..pero nadie sostiene la mirada con tanta firmeza.. y cuando consigo encontrar una lo suficientemente fuerte para sostenerse durante unos segundos.. no es sincera, no es profunda, no es vacía y llena.. no es tú, no estoy yo.










































